A la
memoria del noble humacaeño Nicolás Agosto de León
Hacia el año 1980 yo transitaba la calle aledaña al parque de bomba camino a mi trabajo. Durante mi ruta en la ajetreada mañana me topaba con la figura pequeña y alegre que saludaba a todo aquel que le pasaba por el lado. Sorpresivamente no aceptaba el pon que le ofrecían, él prefería caminar. Me saltó la curiosidad por conocer aquella figura tan querida por la comunidad. Me decidí a indagar sobre él. A pregunta mía, alguien me ofreció algunos detalles de su vida, como su vocación patriótica y humana. Me alegré con la información que me proveyeron.