Pedro J. Palau Gímenez
Por Salvador Abreu Vega
Hombres hay que su figura, en vez de opacarse con el tiempo, crecen y se perfilan con una aureola de dignidad casi mística. Estos deben ser tratados en todo momento, conjugando su vida y su obra, para que los miembros de las generaciones futuras puedan atesorar el caudal de riqueza en ellos contenida y puedan servir, si ello es posible, de guía y norte para los que caminaran las mismas rutas que ellos trasegaron.